22 julio 2012

La Serpiente, ¿una constelación o dos?

Localización de los objetos
 observados en Serpens

Esta semana y aprovechando que la Luna no la tenia presente en el cielo, me dedique a echar un vistazo a la constelación de Serpens (La Serpiente), la única dividida en dos partes:

 - Sepens Caput, que representa la cabeza de la serpiente y situada al oeste.
 - Serpens Cauda, que representa la cola, al este.

Entre estas dos partes se interpone  “El Portador de la Serpiente” llamada también Ophiuchus. Serpens es la serpiente que tiene agarrada Ophiuchus y lógicamente está muy asociada a él.

La estrella doble Delta
Serpentis al telescopio.
Entre en mi catedral (quiero decir Observatorio) climatice de forma natural la estancia y puse en estación la máquina del tiempo. Tenía ante mí la extensa constelación del reptil mitológico y empecé con la localización, observación, estudio y deleite de ocho de las estrellas dobles más interesantes de este pedazo de cielo. De todas ellas quiero resaltar solamente dos.

En primer lugar la doble conocida por Alya (Theta serpentis), situada en Serpens Cauda y distante de nosotros 132 años luz. Alya es una caldera nuclear binaria cuyas componentes se hallan separadas 22 segundos de arco y magnitudes visuales de +4,62 y +4,98, respectivamente, aunque  realmente se encuentran separadas  entre si 900 UA como mínimo. Puse el ocular de 16mm, lo cual me proporcionaba 125 aumentos, pegué el ojo al ocular y allí estaban, espectaculares brillantes y azules.

Dibujo de M5 desde el ocular de un
telescopio a 125 aumentos.
La segunda estrella, también se trataba de un sistema binario y recibe el nombre de Delta Serpentis, aunque también se la conoce como 13 Serpentis y los amantes de la numerología la pueden llamar HD13917. Se halla en el tramo de Serpens Caput. Esta estrella la pude desdoblar con el mismo ocular de 16mm, aunque su visión era como si los dos astros se besaran. Probé con otro ocular de 7mm, que proporcionaba 285 aumentos y de forma inmediata se separaron, dando una visión altamente gratificante y  cromática para la vista. Dos estrellas esplendidas, la primera amarilla y la segunda azul separadas tan solo 3,9 segundos de arco y con un periodo orbital de más de 3.000 años.
Racimo compacto M5 visto con un
gran telescopio. Nasa

Di instrucciones a la máquina del tiempo para que localizara un racimo esférico, de los más viejos que orbitan nuestra Vía Láctea. Se trata de Messier 5, a 25.000 años luz de nosotros y con más de 100.000 estrellas. Con 125 aumentos me quede largo tiempo viendo sus patas de araña y su núcleo brillante como una bola de nieve, semejante a M13 pero más pequeño. Me plantee como se vería el cielo desde un planeta de cualquier estrella situada en el centro de núcleo.

Pensando en la respuesta a la pregunta anterior dirigí el tubo que todo lo ve en pasado, hacia el racimo abierto llamado IC 4756 (se llama así por ser del Index Catalogue) y su observación a 77 aumentos fue impresionante. Todo el ocular plagado con más de 80 estrellas brillantes que me engancharon de tal forma que no dejé de mirarlas durante largo tiempo. Este racimo de estrellas puede también verse con prismáticos ya que tiene una magnitud de 4,6 y un tamaño algo mayor que la Luna llena.
Nebulosa del Aguila y racimo
 abierto IC 4703

No podía faltar en esta sesión observacional, y teniéndola tan cerca, la Nebulosa del Águila (M16), la nebulosa de emisión asociada al racimo estelar abierto IC 4703. En esta Nebulosa  están naciendo nuevas estrellas que con toda seguridad dispondrán de planetas, alguno de los cuales tal vez tenga agua abundante en su superficie. Para poder ver mejor la forma del Águila en picado puse un filtro en el ocular que permite filtrar la luz provocada por las luces parásitas.

Racimo abierto IC 4756
No se por que razón, ya que toda la observación me resultaba altamente gratificante, se me ocurrió visitar la galaxia espiral barrada, denominada NGC 5921, descubierta por W. Herschel en 1.786 y que dispone de una magnitud de casi 11. Se que con estas magnitudes mi maquina del tiempo no puede captar la luz de estos objetos tan débiles debido a la alta contaminación lumínica de que dispongo, pero aún así me empeñe en el intento. Nada, de nada, no fue posible observar ni un ápice de su luz, y eso que probé con todo: más de 20 minutos con oscuridad total, mirada lateral, observaciones de no más de 1 minuto, etc. Total: un fiasco anunciado.
Galaxia espiral barrada NGC 5921


Al cabo de 2:40 horas salí de mi catedral de reflexión, en la que siempre que entro en ella cierro la caja neuronal de los problemas terrenales y abro la que me permite transportar mi pensamiento hacia  lugares cósmicos, en los que todo esta por hacer y todo es posible.





Tot Astronomia












0 comentarios:

Publicar un comentario