13 diciembre 2012

¿Los Magos, siguieron algún objeto astronómico?


Representación de los Magos, siguiendo
la Estrella de Belén. Iglesia de S.
Apolonio en Rávena.
Uno de los elementos que no pasa por alto, cuando se acerca la Navidad es la Estrella de Belén. A medida que se acerca el día 25 de diciembre, las calles de las ciudades y pueblos, se iluminan y no es raro ver bombillas o leds formando estrellas, pesebres, renos, abetos u otras imágenes de la imaginería popular, pero lo que nunca falta en todas estas engalanaduras es  la bíblica Estrella de Belén.

El debate sobre la existencia de esta Estrella y qué tipo de objeto astronómico era, se ha mantenido durante más de 7 siglos. Hoy, después de dos milenios de historia podemos afirmar muchos datos con cierta seguridad.

Adoración en Las horas
del Duque de Berry (folio 52r)
La celebración de la Navidad el día 25 de diciembre no está justificada por ningún tipo de acontecimiento histórico, y se estableció por convención en el siglo IV. Era la fecha tradicional de la fiesta invernal pagana en la que se celebraba el solsticio y el hecho de que el invierno ya estaba en su ecuador. De igual forma, el año cero de nuestra era, fue fijado en el siglo VI por el monje escita y astrónomo Dionisio el Exiguo, que, después de la caída de Roma, sustituyó el calendario Romano por otro Cristiano, el cual partía del nacimiento de Jesús, pero Dionisio se equivocó en la forma de contar los años, por lo que, tras las correcciones, parece ser, y siempre adoptando el sistema Dionisiano, que la fecha de la Natividad sería el año 5 a.C.

En los Evangelios, hay dos referencias de hechos históricos que ayudan a fijar un límite superior y otro inferior para establecer el año del nacimiento de Jesús:

- La primera es el censo que realizó Cesar Augusto entre el año 8 y el 6 a.C.
- La segunda corresponde a la muerte de Herodes, posterior al nacimiento de Cristo y que los historiadores contemporáneos fijan poco después de un eclipse de Luna que pudo observarse desde Jericó, y antes de la Pascua judía. Efectivamente, el eclipse aconteció el 13 de marzo del año 4 a.C. Así pues, el nacimiento de Jesús, hay que situarlo entre el 8 a.C. y la primavera del año 4 a.C.

Adoración de los Reyes. Obra pintada
 por Giotto, en la que representa la
 Estrella de Belén por un cometa.
Según San Mateo, la famosa Estrella de Belén, siguió a los Reyes Magos hasta  Palestina, por lo que hay que averiguar que fenómeno astronómico al que se refiere el Evangelio, se produjo durante este periodo. San Mateo, habla genéricamente de una "Estrella", aunque en todos los pesebres vemos siempre un cometa, pero se trata de una interpretación fantástica, que se impuso en la Edad Media y claramente representado en el cuadro "La adoración de los Reyes Magos ", pintado por el italiano Giotto di Bondone, el año 1304.

Giotto, pintó su Estrella de Belén en el cuadro, probablemente por la sorpresa que había supuesto la aparición en 1301 de un cometa, que hoy conocemos con el nombre de Halley. La iconografía ha adaptado poco a poco estas figuras en todas las escenas que hacen referencia a la Natividad, y de esta forma nos ha llegado hasta hoy.

Ninguna de las crónicas astronómicas occidentales, babilónicas, chinas o coreanas, hablan de ningún tipo de cometa brillante entre el año 8 y el 4 a.C.  En cambio, sí que indican, en el año 12 a. C., el paso de un luminoso astro con cabellera, que igualmente era el cometa Halley, aunque se trata de un hecho muy anterior.

¿Fue una supernova lo que vieron
los Reyes Magos?
Durante los primeros años del siglo XVII, Johannes Kepler, gran matemático y astrónomo, propuso una hipótesis consistente en la conjunción (acercamiento en el cielo) entre Júpiter y Saturno, y que sucedió el año 7 a.C. Por tanto, es posible que los Magos interpretasen este hecho como un encadenamiento de causas astrológicas, y que les hizo caminar hacia Palestina.

Una nueva prueba a favor de esta hipótesis, ha sido el hallazgo en el siglo pasado, de dos tablas babilónicas de arcilla, que indican con gran detalle, el acercamiento, el año 7 a.C, de Júpiter y Saturno, entre las estrellas de la constelación de Piscis. Esto, indica que el evento estaba  previsto, que era esperado y que los astrónomos de aquella época le asignaron una gran importancia.

La segunda hipótesis más creíble es la aparición, en marzo del año 5 a.C. de una masiva estrella que como consecuencia de reacciones termonucleares explosivas, aumentó considerablemente su brillo y se mantuvo visible durante 70 días sin desplazarse, según indican las crónicas chinas de la época. Por tanto, los Magos vieron esta estrella (supernova) en el este y en la constelación del Águila, en los meses de marzo o abril del año 5 a.C, mientras preparaban y posteriormente realizaban su viaje.
Conjunción Júpiter-Saturno el año
7 a.C.

Podemos afirmar que Jesús nació el año 7 a.C. o el 5 a.C.?, hay que ser prudente, entre otras cosas, porque San Mateo, en el Nuevo Testamento, nombra únicamente cuatro veces la Estrella, y en el resto de Evangelios sólo San Lucas habla de la Natividad.

No se puede excluir que la Estrella de San Mateo sea simplemente una invención literaria y no un objeto celeste, sino el testimonio simbólico de una presencia celestial en el momento del Nacimiento de Jesús, aunque la posibilidad planteada por Kepler o la de la estrella explosiva, sin duda tienen una gran fascinación. A la sabiduría por la astronomía.


Tot Astronomia

                                                         







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